1 Presentación

Han transcurrido 9 meses (días menos) desde el 10 y 12 de noviembre 2019 cuando se produjo un golpe de Estado en Bolivia y Janine Añez se autonombró presidenta. Golpe organizado y auspiciado por EE.UU, la oligarquía cruceña y la ultraderecha del país y , acompañados por las fuerzas más reaccionarias de nuestro Continente.

Bolivia vivía hasta esa fecha, uno de sus momentos políticos, económicos, sociales, culturales, más prósperos y de transformaciones estatales estructurales, en razón de los intereses de las grandes mayorías siempre excluidas. Los pueblos originarios campesinos indígenas no solo fueron beneficiarios de políticas de inclusión, redistribución de la riqueza, reducción de la pobreza, acceso a derechos civiles y políticos y también a los derechos económicos, sociales y culturales como nunca en la historia, sino que, fueron protagonistas de esos hechos, fueron el sujeto social de esos cambios.

La lucha de clases durante los casi 14 años siempre estuvo presente, pese a la línea equivocada de invisibilizarla y buscar acercamientos con los intereses del capital, pensando seguramente, que era posible conciliar intereses a bien de seguir avanzando en las transformaciones del proceso de cambio. Mas la vida y la historia es implacable y nos mostró a nosotros, a los bolivianos y a las fuerzas progresistas y de avanzada en América Latina, que los representantes del capital y sus testaferros, no ceden, no concilian, no dejan el campo de la lucha de clases, así sea explicita o camuflada, siempre buscan la derrota de las fuerzas populares y de su proyecto político.

Esto es lo que ocurrió el 10 de noviembre, que fue en realidad, la etapa final de una conspiración desatada desde el mismo día que Evo Morales ganó las elecciones en 2005.

La extrema derecha en Bolivia se hizo del poder a través de un golpe de estado y toda la ilegalidad justificada con la masacre de Senkata, Sacaba y Betanzos. Pero fueron la oligarquía y los empresarios privados agroindustriales, los que realmente manejaron el país en estos meses de pésima gestión gubernamental de facto de Añez y su Gabinete.

¿Qué es realmente los que hicieron durante estos 9 meses?. Añez presentó un informe público donde la obsesión por Evo Morales y la acusación facilona de echar la culpa de todo al MAS no sale de su discurso. Muchos/as con decencia y honestidad intelectual afirmaran con acierto las limitaciones pronunciadas de Añez y la condición estólida de muchos de sus ministros. Sin embargo, existen intereses y personajes no visibles que digitaron las políticas y medidas. Y es precisamente, esas acciones y políticas las que debemos evaluar, por encima de los sujetos desechables que la lógica imperial introduce.

En esa línea, compartimos una revisión crítica y fundamentada de lo que el gobierno de facto realizó en verdad en estos casi nueve meses. Visto en su conjunto, puede darnos la comprensión de cuerpo entero de los intereses neoliberales que se intenta restaurar.

No abordamos muchas problemáticas, en tanto la presente sistematización, es una revisión rápida de la acción gubernamental de la derecha y, por que el pueblo boliviano, conoce, está en su retina, en su memoria y en su piel, la agresividad fascista, racista y retrógrada del gobierno que representa los intereses del capital.