15 Necesidad urgente de un nuevo gobierno legítimo
Añez, el gabinete que lo acompaña, su partido, los empresarios que financiaron y hoy usufructúan del Estado, no cumplieron con lo que estipula la Constitución para un Gobierno Transitorio, menos con sus propias promesas de PACIFICACIÓN, TRANSPARENCIA y RESPETO A LA DEMOCRACIA.
De pacificación tenemos cerca ya de 40 muertos efectos de la represión militar y cientos de heridos de bala. De transparencia, escándalos diarios de corrupción. De democracia, la persecución, detenciones arbitrarias de ciudadanos que expresan su protesta, judicialización del derecho a opinar, etc.
Lo que presenciamos son actitudes racistas, fascistas, demagógicas y una agudización de la crisis sanitaria, social, política, económica, medio ambiental. La gestión de la pandemia del COVID 19 es francamente vergonzosa. Nada han resuelto, por el contrario, están arrastrando al país a un estado calamitoso. Pretende reeditar el modelo neoliberal fracasado en el país y el mundo. Volvemos a constatar, no tienen patria, solo tienen intereses.
La gestión de la salud frente al coronavirus además de inoperante y corrupta, se ha convertido en su instrumento de campaña electoral, es decir, están usando la vida de los bolivianos en función de sus intereses electorales.
Las perspectivas macroeconómicas y de la economía del pueblo boliviano son sombrías, si se mantienen el descalabro que está generando este gobierno, los únicos beneficiados serán la banca y la gran empresa privada y, nuevamente el pueblo tendrá que ajustarse los cinturones y cargar con la crisis económica.
Por tanto, ya no se puede continuar con la ineptitud, la corrupción, el racismo, la destrucción de la economía y el pillerío. Es urgente y necesario contar con un gobierno legítimo, surgido de elecciones que parecen no gustarle a la derecha; gobierno legítimo y legal que gestione las políticas públicas en favor del pueblo boliviano.